FISURAS EN LAS PAREDES


Las fisuras que suelen aparecer en las paredes de concreto armado, en general se pueden calificar de normales y no son signos de mala construcción sino del comportamiento propio que tienen los materiales empleados, especialmente del concreto y su comportamiento con la tabiquería que lo compone.




En los primeros dos a tres años de terminada la construcción aparecen las fisuras en los muros y losas  producto de la retracción del fraguado del concreto y los morteros (contracción por secado)

Ayuda, además a la aparición de las fisuras, el hecho de que continuamente la vivienda esta sometida a sismos muchas veces imperceptibles y a cambio bruscos de temperatura que favorecen la formación de fisuras.

En general, estas fisuras no son motivo de preocupación y no hay riesgos de daños estructurales en la edificación.

En caso que la fisura tenga un efecto estético muy importante, se puede proceder a cubrir la fisura al cabo de un tiempo prudente, generalmente después de un año. El material con el que se cubra dicha fisura debe ser elástico.

Para disminuir la aparición de fisuras se recomienda mantener el departamento ventilado y evitar humedad.

Le indicamos algunos ejemplos donde se pueden apreciar las fisuras: unión de techos y muros, uniones de muros (esquinas), alfeizar de ventanas, unión de tabiquería de ladrillo con placas y/o columnas y uniones con cerámicos, unión con tabiquería de drywall, etc.

En consecuencia ya que las fisuras no constituyen un defecto, su reparación debe ser asumida como parte del mantenimiento por los propietarios. Asimismo, se recomienda atender el pintado de las paredes cada dos años como parte del mantenimiento.